Familia de Blake critica a Trump por alimentar la división; el presidente niega violencia contra neg
- 1 sept 2020
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El presidente Donald Trump tenía serias intenciones de reunirse con los familiares de Jacob Blake, el afroamericano en Kenosha, Wisconsin, asesinado a balazos por un policía, pero ellos dijeron que aceptarían solamente con la presencia de un abogado. Fueron palabras mágicas, porque el republicano declinó.
“Estoy cansado de abogados”, dijo el mandatario, aunque durante su visita a Kenosha dijo que se reuniría con el sacerdote de la familia durante su visita a esa ciudad, donde lideró una mesa redonda con algunas autoridades locales y jefes policiacos, quienes agradecieron al republicano su respaldo.
En una conferencia de prensa, familiares y amigos de Jacob criticaron duramente al presidente Trump y lo acusaron de profundizar la división ciudadana en medio del conflicto racial que vive Estados Unidos.
“No necesitamos más dolor y división por parte de un presidente decidido a hacer avanzar su campaña a expensas de nuestra ciudad”, dijo Justin Blake, tío de Jacob en una declaración previa a la conferencia retomada por CNN. “Necesitamos justicia y alivio para nuestra vibrante comunidad”.

En ese mismo canal, el padre de Blake, quien lleva el mismo nombre que su hijo, dio mayor valor a la vida de su descendiente, ahora muerto, que una reunión con el presidente Trump.
“No me estoy metido en política. Se trata de mi hijo, hombre. No tiene nada que ver con una sesión de fotos”, dijo.
En la mesa redonda sobre seguridad, el presidente dijo sentirse “terrible” de que a cualquier persona le ocurra lo que a Blake.
“Me siento muy mal por cualquiera que pase por eso, es por eso que nos sentimos tan honrados de conocer a los pastores”, dijo Trump. “Me siento muy mal por cualquiera que pase por eso. Como saben, está bajo investigación”.
El mandatario dijo esperar que encuentren una solución, pero consideró que “es complicado”.
“Es un tema complicado, para ser honesto contigo. Pero me siento muy mal por cualquiera que tenga que pasar, y no pude hablar con la madre, escuché que es una buena mujer”, dijo luego de que un pastor mencionó a Blake, lo cual ocurrió casi 30 minutos después de iniciada la mesa redonda, donde se habló principalmente de negocios afectados y ayuda a fuerzas policiacas.
Acompañado por el fiscal general William Barr y del secretario interino de Seguridad Nacional, Chad Wolf, el presidente Trump arribó a Kenosha para evaluar “los daños” por las protestas tras la muerte de Blake. No habló de los conflictos raciales que asola al país.
“Veremos algunos de los daños que se hicieron”, dijo Trump. “Vamos a arreglarlo. Vamos a ayudar a la gente a reconstruir sus negocios en Kenosha. Simplemente ha sido un gran estado. Buena gente. Y estamos entrando bien”.
El mandatario defendió el envío de la Guardia Nacional, lo cual “detuvo” los desmanes.
En la mesa redonda sobre seguridad pública, el presidente Trump anunció el envío de millones de dólares en diversos paquetes en fondos para la aplicación de la ley, así como recursos para seguridad pública y ayuda para pequeñas empresas.
“Estoy proporcionando casi $4 millones de dólares para apoyar a las pequeñas empresas de las que hablé hoy que se quemaron. Y vamos a proporcionar más de $42 millones de dólares para apoyar la seguridad pública en todo el estado, incluido el apoyo directo para la aplicación de la ley y fondos para fiscales adicionales para castigar a los delincuentes, y recursos para brindar servicios a las víctimas de delitos”, afirmó.































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